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Americanos se olvidan de Trump y encuentran la paz en Playas de Rosarito

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Peter Rowe | San Diego Red

En la ciudad de Rosarito, Baja California, el presidente Donald Trump tiene muchos críticos. Críticos estadounidenses.

Ken Bell, un californiano que ha vivido en Rosarito desde 1999, se sorprendió cuando el candidato a la presidencia de los Estados Unidos,

Donald Trump, prometió construir un muro fronterizo al destruir con palabras a los inmigrantes mexicanos, “ellos traen drogas, traen delincuencia, son violadores y algunos supongo que son buenas personas,” mencionó alguna vez el magnate.

“Si voy a construir un muro entre mi país y el vecino”, dijo Bell, ex veterano de la Guerra de Vietnam, “lo primero que haría es no insultarlos”.

Terri Raposa, quien ha vivido aquí por 12 años, dijo: “Trump es como una broma. No sé de una persona que votó por él, y si lo hicieron, no lo admitirán.”

Pero la realidad es que también hay unos cuantos fans de Trump, un ex residente de Anaheim que ha vivido aquí por 28 años, celebra la victoria de Trump. Aun así, el fiel entusiasta republicano y de Baja California ofreció algunos consejos amistosos al nuevo presidente de Estados Unidos.

“Reducir la retórica”, dijo Murphy.

Al igual que los compatriotas norteños de la frontera, los estadounidenses retirados viviendo en Rosarito están atentos a los movimeintos de Trump, ya que a medida que se desarrollan los acontecimientos en Washington, ellos luchan con preocupaciones que tienen tanto que ver con su hogar temporal (Baja California) como con su país natal.

¿Aumentará la seguridad en los cruces fronterizos? ¿El arancel de las mercancías exportadas a los Estados Unidos dañará la economía de Rosarito? ¿Las deportaciones aumentarán el crimen en las ciudades fronterizas de México?

Playas de Rosarito.

Vivir en el extranjero siempre ha significado aventuras y ajustes. Para los retirados o pensionados de Rosarito, la era Trump significa un nuevo conjunto de incertidumbres.

“Si Trump tiene control total sobre la frontera, quién sabe qué pasará”, dijo Bob Carpenter, un ex ejecutivo aeroespacial que ha vivido aquí durante 33 de sus 87 años. “El miedo… ese no lo necesitamos”.

Mientras que la crítica de Trump a México molesta a algunos estadounidenses, esto irrita más a los mexicanos sin duda. En Playas de Rosarito puedes encontrar piñatas con forma del famoso “Trompas” o “Trompetas” y vendedores ambulantes venden brazaletes con un crudo mensaje de dos palabras: “F*Trump”.

Lo que sí no existe son signos de una reacción antiamericana por parte de los mexicanos y la ciudad de Rosarito.

“Sabemos que él es sólo una persona, él es el que habla así, no el pueblo estadounidense”, dijo Armando González, director general del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Rosarito. “Amamos al pueblo estadounidense.”

Si es así, hay mucho que amar, puesto que el Departamento de Estado de los Estados Unidos informa que de los 4 millones a 7 millones de estadounidenses que viven en el extranjero, 1 millón se han establecido en México.

Aparte de todo esto, también se involucra en el tema el caso del proyecto fallido de condominios de Donald Trump. Algo que la ciudad y los medios conocen muy bien.

Hace una década, un proyecto de condominios propuesto en la costa fuera de Rosarito fue fuertemente promovido por el ahora presidente de los Estados Unidos.

“Una de las cosas que más me gusta de este proyecto es que está en Baja California México, y Baja California es realmente popular en estos momentos”, dijo en un video promocional para el Trump Ocean Resort Baja México.

Para 2009, la recesión global y los excesos de costos llevaron al abandono de este proyecto, lo que generó el disgusto del empresario y resultó en una demanda.

En 2013, se resolvió una demanda colectiva presentada por más de 100 posibles compradores. Los términos del acuerdo no fueron anunciados.

http://bit.ly/2rwGxO9

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